miércoles, 9 de agosto de 2017

Jesús...¡¡cómo pasa el tiempo!!

Era por los años 70. Y si tengo que hacer caso a las fechas de los negativos, 1970. Onofre, el de la foto, era parte importante de una panda de chavales que andábamos por Monte, Corvanera, Cueto, etc...El pilón de la Maruca, la playa del Codonal, la de los carabineros y los guateques por aquélla zona, son recuerdos imborrables. En un tocadiscos de pilas, sonaba una y otra vez..."con su blanca palidez" y a media mañana, Radio Santander tenía un programa para nosotros los chavales con una sintonía que anduve buscando por Internet, hasya que conseguí dar con ella. Por cierto, el disco se llama "donde se acaba el arco iris", una canción instrumental (silbada) de Tony Hiller Orquesta que la puedes escuchar aquí: https://www.youtube.com/watch?v=by4TktsKv7s
Recibir la llamada de Onofre me ha hecho recordar la panda de entonces: Onofre, Mon, Cioni, Cardi,  Cheli, mi hermano Boni (qepd) y de las chavalas, M.A.L.A. ( María de los Angeles Lopez de Alda) y las partidas de bolos en la bolera (montañesa) de "La Española", las partidas de "la rana", las charlas con Paco el Zapatero. ¡Ay que leche! Cómo pasa el tiempo...

viernes, 14 de julio de 2017

Paciencia...santa paciencia.

Lo que me ha dado Dios con esta familia es una paciencia...enorme. Inmensa. Y a veces, nuestro padre celestial me premia con una sesión de paciencia de mis sobrinas. Es el caso de Sofía a quien Dios, en su infinita sabiduría, ha concedido varios dones. El primero, ser lista como ella sola. El segundo, ser guapa hasta decir vale. Y eso salta a la vista. El tercero, tener una paciencia infinita con el pesado de su tío Santy (moi même) que cuando se echa la 6D a la cara es que no para. Mira, me ha salido un pareado, sin querer, intencionado. 
Pues eso, que la paciencia de mis sobrinas, en especial de Sofía, se ve (a veces) premiada con alguna foto que otra y que, para más INRI, le gustan. O no, vaya usted a saber. Pero como resulta que no me lo dicen, sigo soñando en mi ignorancia y pensando que a lo mejor las fotos que le hago, le parecen bonitas. Porque, a pesar de que su tío (moi même) le esté dando la lata con eso de ..."ponte así, ponte asá"...no creas que me lleva la contraria. ¡Qué va!. Antes al contrario, me obedece porque sabe que su tío (moi même) es un artista. Y la foto, merecerá la pena. O no. 

martes, 11 de julio de 2017

En el jardín de la tía Tutu

Hace unos días, que nos dimos un garbeo por Valbuena, resulta que a media tarde cayó la mundial. Oye, como si fuera gratis. Venga "de llover" y venga "de llover" como si no hubiera llovido nunca. O como decía mi abuela, "más que cuando enterraron a la Zafra, que le hicieron un ataúd de plomo y flotaba". Pues nada. Estás dentro de casa, pelando a alguno o alguna (generalmente, ausente) y cuando deja de llover, montas el trabuco del 120 (mi fiel Tamron 70-300) y te dedicas a darte una vuelta por las flores que mi cuñada Virtudes (la doctora Niño, para entendernos) tiene plantadas por allí. Y velay, las cosas majas que salen. ¿A que sí, eh?

miércoles, 5 de julio de 2017

Fotogenia

Hay personas a las que, sinceramente, la cámara de fotos, les quiere. Es lo que antes se conocía como fotogenia y que ahora no se cómo se dice. El caso es que tengo sobrinas (como este caso) que además tienen paciencia para aguantar la "paliza" de su tío. Que si ponte así, que si ponte asá...y luego el resultado suele gustarles. Este es el caso de mi sobrina Patricia a la que fotografié este pasado fin de semana en que celebrábamos que mi cuñado José (Joshua) ha firmado con la empresa grande del país. Además del cachondeo de rigor, con los regalos y esas cosas, hubo una sesión de fotos y algunas de ellas casi robadas ("Candid shot", que dicen los americanos). En eso estábamos cuando vi que Patricia destacaba sobre un fondo oscuro y no me lo pensé dos veces. Calcé el "mortero del 120" (mi fiel Tamron 70-300), puse una velocidad doble de la focal (tirando a 300, hay que pone mínimo 1/600), activé el estabilizador, por si las moscas y ¡hale!, click, click. Luego en el revelado (estoy tirando ahora siempre en RAW), puse el balance un poco hacia los medios tonos, corregí algo de sombras y destaqué esos dos ojos como luceros que se gasta la hija de D. Honorato y Doña Lourdes. Ea, lo dicho.

domingo, 25 de junio de 2017

A ver. Estás en casa. La tele aburre con los mismos comentarios de siempre. Acabas de leer un libro más y resulta que se manga una tormenta. Cierras el libro que habías abierto, agarras el trípode, pones la cámara encima, ajustas el ISO a 100 o mejor, a 50. Pones el disparador en 15 o 20 segundos y conectas el disparador de cable. Para evitar que al apoyar el dedo, la cámara se mueva. Y después de algunos ensayos, te salen cosas tal que así. El rayo ha seguido el perfil de la montaña del Puig Campana. Y queda curioso, ¿no?.

Ayvá...

En estos días, desde el último post hasta ahora, he estado un pelín liado. Primero han sido unos días en Beni York, después ha sido que han llegado unos señores mayores con martillos y nos han hecho migas el salón. Si, desde hace muchos años estábamos con ganas de meterle mano. Porque estábamos un poco hartos de pasar al dormitorio haciendo slalom con la mesa. Y no es plan. Nos hemos liado la manta a la cabeza y en ello estamos. Solo que...las cosas del salón ha habido que meterlas por el resto de la casa y estamos como los refugiados. Por eso y no por otra cosa, pongo esta foto de una tienda de BeniYork en donde venden máscaras. Que siempre resultará más bonito que un salón destrozado a martillazos. ¡Digo yo!.

viernes, 28 de abril de 2017

Por la Manga.

Hemos andado por la Manga del Mar Menor. Que dicho sea de paso, era una asignatura pendiente. Cuando dejamos de ir al Circuito de Cartagena (cuando andaba en lo de Prensa de Renault) me hice el propósito de darme un garbeo como Dios manda. Pero, claro. El hombre propone, la mujer lo descompone y Dios dispone. Y entre unos belenes y otros, se ma ha echado el tiempo encima hasta que nos hemos apuntado con otros dos cuñados y sus respectivas. Murcia, Cartagena, Lorca, Aguilas, Bullas, Caravaca y sitios en los que no había estado (creo) nunca. Una paliza del 6, pero ha merecido la pena. Una tarde/noche, al llegar al hotel vi que el sol se ponía artista y ahí me tienes...click, click.